CONOCE CÓMO FUE LA EXPERIENCIA

CONOCE CÓMO FUE LA EXPERIENCIA

El viaje  inició el día 12 de octubre a las 2:00 am, salimos de las instalaciones del Colegio Marcelina, los alumnos llegaron poco a poco, hasta que nos encontramos todos para realizar nuestra oración de envío junto a todas las familias de los asistentes, y entonces nos despedimos; nuestra primera parada es el aeropuerto de la Cd. De México donde tomamos nuestro primer avión con dirección a la ciudad de Toronto, Canadá.

                Al llegar a la ciudad de Toronto, nos recibieron con mucho cariño para poder iniciar el recorrido turístico, Toronto es una ciudad muy grande y repleta de los llamados “rascacielos” , pero uno de ellos llamó fuertemente nuestra atención: la Torre CNC de comunicaciones, emblema de Toronto.  Nos explicaron acerca de Toronto, su estilo de vida, sus habitantes, sus costumbres y sus construcciones, además de comentarnos de la cantidad de lagos que conforman el país. Por la tarde recorrimos la ciudad, su Universidad y el Parlamento, el cual es una construcción de madera muy bonita, por la noche nos dirigimos a la pequeña población de Niágara.

                Niágara es una pequeña ciudad, en la cual el atractivo más impresionante son sus famosas Cataratas, aquí tuvimos la oportunidad de observarlas de noche, alumbradas de manera artificial y por la mañana en todo su esplendor: El recorrido lo hicimos en un Ferry y sin duda fue uno de los mejores momentos del viaje; ya que el estar allí nos maravillamos con la grandeza de la creación de Dios. Nos hemos dado cuenta de la frontera que constituyen la cataratas y de la seguridad con la vive el poblado. Comimos en una torre giratoria semejante a la de Toronto y pudimos admirar la grandeza de la población de Niágara, misma que se encuentra llena de turistas sin importar la época del año. Al finalizar el recorrido nos trasladamos nuevamente a Toronto para tomar nuestro avión con destino a Montreal, donde nos recibieron cálidamente las familias de Canadá que  hospedaron a nuestros alumnos, fue una bienvenida muy emotiva. Nuestros alumnos se han ido a casas de las familias canadienses y nosotros, los profesores, al Colegio de Saint Marcelline en Montreal.

         Los días siguientes tuvimos la oportunidad de conocer algunos sitios, como: la Catedral de Notre Dame, el  Museo de Ciencias, entre otros.

          Visitamos  Quebec, una ciudad aproximadamente a 3 hrs. de Montreal, el clima es muy frío, pero la ciudad es muy hermosa; cada lugar tiene su propia historia y es muy colorido, aquí los paisajes son muy bonitos, el lago que rodea la ciudad, luce hermosas tonalidades doradas, debido los tonos de sus árboles otoñales, además un majestuoso mural, maravilloso en todos los aspectos, desde la cantidad de colores, personajes y perspectivas utilizadas.

Recorrimos Montreal, en autobús de pasajeros y en metro, la puntualidad para realizar el servicio,nos sorprendió, pudimos observar una ciudad cosmopolita, llena de gran cantidad de personas de todas las razas, pudimos observar personas de color, musulmanes, judíos, árabes, indués, etc. todos conviviendo en la gran ciudad con respeto y tolerancia. En nuestro recorrido hemos visitado la ciudad subterránea y la pista de hielo, la cual permitió una gran convivencia entre nuestros alumnos.

Visitamos la unidad deportiva y pudimos subir a la torre desde donde se encendió el fuego olímpico cuando se llevaron a cabo las  olimpiadas en Canadá, desde el mirador pudimos observar la gran ciudad y todas las islas que la rodean.

Conocimos la capital de Canadá, Ottawa, una ciudad muy bonita también , recorrimos un poco la ciudad a pie, visitamos el Museo de la guerra y  el Museo de Historia Natural , en el que nuestros alumnos se integraron en equipos con las alumnas canadienses que nos acompañaron para realizar  un rally en el museo. También hicimos un recorrido por fuera del Parlamento en Ottawa, ya que en esta ocasión no pudimos entrar, debido a que se encontraba en sesión.

Nuestro último día lo dedicamos a la visita de una de las construcciones religiosas más hermosas de Montreal: El Oratorio de San José, un lugar en donde se respira paz, tranquilidad, es un lugar Santo, de gran oración, y me parece que este ha sido el mejor regalo de mi viaje y la razón de  ser  de éste. Visitamos  otro Colegio de las Hermanas  Marcelinas en Montreal, llamado “ La Vila” aquí tuvimos un gran recibimiento y el encuentro con dos de nuestras exalumnas de Querétaro, dicho encuentro fue muy emotivo; por tarde hemos ido de compras a una hermosa plaza comercial llamada Cote-Vertú.

Nuestro viaje terminó y la despedida  por parte de las alumnas canadienses ha sido mucho más emotiva que nuestra llegada y por lo menos a mí me parece dejamos un poquito de lo que somos en Canadá, y a su vez nos hemos traído un poquito de ellos,  la esperanza de volver a verlos para agradecer un poco de lo mucho que se nos otorgó.

Al regresar a nuestro país, volvimos a ver a los nuestros, a nuestros amigos, nuestro trabajo; pero ahora con la riqueza de un inolvidable viaje que nos ha permitido compartir con personas que no conocíamos, lo que son y lo que somos.

¡Gracias a todos lo que hicieron posible nuestro viaje!

A T EN T A N T A M E N T E

Profesora

Jennifer Abreu Rivera

¡Llámanos!